domingo, 1 de julio de 2012

¡Hola a todos!


A lo largo de estos últimos cuatro años he ido escribiendo una serie de artículos referidos al patrimonio cultural de la isla de Tenerife, en la que vivo, que se han ido publicando con cierta periodicidad en el periódico digital loquepasaentenerife.com. En ellos he intentado dar a conocer a mis lectores los rincones patrimoniales de la isla que son menos conocidos por sus habitantes; es decir, la idea que me ha guiado ha sido la de divulgar aquellos aspectos referidos a lugares, edificios religiosos, civiles, militares o industriales, personajes, hechos o elementos del patrimonio intangible que de alguna manera se relacionan con nuestro pasado histórico y de cuya existencia he considerado que era importante que mis posibles lectores  tomaran conciencia.

Detrás de cada piedra, de cada rincón, de cada casa, de cada paisaje de nuestras islas se esconden no una sino muchas historias. Son historias que tienen que ver no sólo con los grandes acontecimientos que nos han afectado como pueblo sino con la vida cotidiana, con las formas de ser y vivir, con los avatares que nos han ido convirtiendo en lo que hoy somos. Muchas de esas historias hablan de  ambición, de poder y de la miseria de generaciones enteras de canarios que han sostenido la vida de los poderosos.

La idea de publicar estos artículos surgió, en principio, con la intención de plasmar algunas de las actividades docentes con las que trataba de dar variedad a mi trabajo cotidiano de profesor de Geografía e Historia y que tenían como objetivo que mis alumnos abrieran los ojos a toda la riqueza patrimonial que les rodeaba y que desconocían. Poco a poco he ido desgranando más de sesenta artículos –y los que vendrán- en los que he intentado dar a conocer la isla desde una óptica patrimonial conservacionista, haciéndolo de forma didáctica y, en la medida de lo posible, amena.

En las páginas de loquepasaentenerife.com han ido apareciendo muchos lugares y personas ligadas al pasado de la isla que, he de confesarlo, yo antes no conocía y créanme que ha sido una experiencia apasionante trabajar sobre ellos. La tarea de localizar algún tema de interés, documentar el artículo, desplazarme a los lugares para hacer fotografías, contrastar la información y redactarlo ha sido enormemente estimulante. En esa tarea he recibido la enorme ayuda y compañía de familiares, amigos y compañeros de trabajo que, sugiriéndome temas, acompañándome en las visitas o criticando de manera constructiva lo que estaba haciendo, me han facilitado e incluso alegrado esta tarea.

Ahora creo que ha llegado el momento de concentrar en una sola páginaweb todos estos artículos para que los que estén interesados puedan acceder a ellos de forma fácil. Muchos deberán ser actualizados mientras que otros siguen teniendo la misma vigencia que cuando los escribí. En cualquier caso estoy dispuesto a recibir en este mi nuevo blog todas las críticas y sugerencias que deseen enviarme así como cualquier información sobre aspectos de nuestro patrimonio que crean que se deben dar a conocer.

Termino con una reflexión del político francés Eduard Herriot: “El valor de una civilización no sólo se mide por lo que sabe crear, sino por lo que es capaz de conservar”

Espero que este trabajo se entienda como una forma de arrimar el hombro en esta tarea, que nos obliga a todos, de defensa de un legado que no debemos olvidar que no es nuestro sino de nuestros hijos.


2 comentarios:

  1. Como siempre,Melchor,genial.Lástima que la gran mayoria los profesores que han pasado por mi vida no se le parecieran más.

    Seguiremos aprendiendo.Un saludo.

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  2. Se agradecen esas palabras, César. Yya sabes donde me tienes. Un abrazo.

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