viernes, 31 de enero de 2020

Un Hotel-Casino en el Llano de Maja del Teide: Un proyecto felizmente nunca realizado

por Carlos García


En 1933 un empresario catalán, Antonio Joan Oliveras, realizó un proyecto, que tramitó ante el ayuntamiento de La Orotava, para construir un hotel y un casino en las mismas faldas del Teide en el lugar conocido como Llano de Maja.

Según el citado proyecto, encontrado en la Biblioteca de la Universidad de La Laguna, del que he tomado casi literalmente lo redactado, se localizaba en la vertiente sur de la montaña del Cerrillo, una de las que rodean al llano, a una altitud de 2.300 metros sobre el nivel del mar; este emplazamiento permite un perfecto dominio visual de la llanura y del Teide, estando la construcción abrigada de los vientos reinantes del NE por la misma montaña mencionada que queda a su espalda.

Comienza el Anteproyecto relatando que,  tras recorrer la isla de Tenerife en plan turístico y comercial, se tuvo la dicha de contemplar el panorama inmensamente grande, deliciosamente impresionante, visión dantesca, que se disfruta en el "Llano de Maja", a 2.300 metros de altura, inmensa llanura rodeada de montañas alegres con el decorado único e incomparable del Teide como cortina de fondo.

Se estudió con técnicos asesores las posibilidades que este terreno, excelso entre todos cuantos rodean al Teide, pudiera reunir para la construcción en él de un Hotel-Casino-Restaurante.

Con una temperatura media de 23º en verano y de 6º en invierno, por tanto temperatura agradable en verano y agradabilísima en invierno, se puede decir que el estado general del tiempo es bueno constantemente.

Dada la lejanía del lugar, para la  Construcción se ha procurado reducir el acarreamiento de materiales, para lo que la estructura general de hierro y el relleno de la misma, tanto en paredes como en techos, se ha previsto a base de elementos fabricados "in situ" con piedra pómez, tan abundante en aquellos parajes. Este sistema se ha perfeccionado en Alemania aunque en España no se ha desarrollado por carecer de la materia prima que son los yacimientos de pómez, reuniendo la ventaja de su gran riqueza y en consecuencia economía en la estructura y su aislamiento, tanto sonoro como técnico, circunstancia muy a tener en cuenta dado los cambios de temperatura inherentes a la altitud.


Se cuenta para el Abastecimiento de agua, con los nacientes de la fuente en montaña Guajara y otros distantes unos diez kilómetros en línea recta del lugar escogido, como en montaña de la Grieta y en la fuente del "Montón de Trigo". Estos nacientes se encuentran a una altitud mayor de los 2.300 metros, haciendo posible el suministro mediante canalizaciones en tubería cerrada, alcanzando una longitud de unos quince kilómetros, precisando enterrar la misma en algunos tramos  para evitar las heladas. Como complemento es conveniente construir un depósito regulador de quinientos metros cúbicos.

El Coste total de la obra se ha calculado en 1.300.000 pesetas para el edificio del Hotel, sin mobiliarios; se añaden 200.000 pesetas para el pabellón anexo y demás obras de replanación y otras 250.000 pesetas para la instalación de agua, lo que da un presupuesto total aproximado de 1.750.000 pesetas.

La Duración de la obra se estima en un año y medio como mínimo, pues se ha de contemplar un retardo posible en la época de invierno. Si se comienza en primavera, antes de entrar el invierno podrían estar realizada la instalación del agua y la planta de sótanos, que servirán para la habitabilidad de los obreros que antes estarían en cobertizos durante el verano, haciendo posible el montaje de la estructura del resto para finalizar en el verano siguiente.

Habría que mejorar la actual pista desde la carretera al Llano de Maja para facilitar el acarreo de materiales.

Al terminar la primera planta del edificio se podría realizar una Explotación inicial como restaurante, lo que generaría unos ingresos iniciales, si tenemos en cuenta las miles de personas que han visitado el "Llano de Maja" en los dos últimos inviernos para admirar aquellas cumbres nevadas. Se cree que el arriendo o alquiler de esta parte inicial del negocio, sería seguro y remunerador durante los meses de noviembre a marzo.

El proyecto consta de un solo cuerpo de edificio destinado a Hotel con todos sus servicios anexos y otro pequeño pabellón independiente para albergar las viviendas del personal de servicio.
El primero tiene cuatro plantas útiles y otra de semisótano para las dependencias e instalaciones. Esta planta se construye aprovechando el declive del terreno y sobre ella se extiende la planta principal donde se ubican el hall, comedores, salones, etc.

Las dos plantas siguientes se destinan exclusivamente a dormitorios con un total de setenta departamentos, la mitad de los cuales constan con baño individual y los restantes con baños comunes. La última planta comprende solamente los salones y servicios anexos a juego.
Teniendo en cuenta el clima, se proyectan terrazas circundantes a los frentes principales del edificio en todas la plantas, que, tamizando el excesivo sol,  hacen agradable la estancia al aire libre.

Las Posibilidades comerciales presentes, sin contar con otras futuras, dice el Proyecto, y basándose exclusivamente en estadísticas turísticas que se conocen de Tenerife, se sabe que en el invierno de 1932-1933 tuvieron estancia en la isla 8.734 turistas, estando de paso otros 54.724, los que induce a pensar que si han visitado La Orotava, Aguamansa y el resto Norte de la isla, bien visitarían Llano de Maja si pudieran encontrar vías de comunicación y la comodidad y confort que requieren. Los excursionistas que visitaron en ese período de tiempo el Llano de Maja fueron, en cálculo aproximado, unos 20.000 visitantes.

Si con la escasa, no por ello menos meritoria propaganda realizada hasta aquí; si con la falta de comodidad, confort y distracciones que hoy echa de menos el turista en nuestra Región; sin encauzamiento a fondo, no por ello menos laudable, y la actual orientación del problema turístico en Tenerife, nos visitan, atraídos solamente por el clima y panorama, 63.458 turistas al año, no será utopía ni sueño de iluso que el día de mañana con Casinos, Hoteles y otros establecimientos destinados pura y exclusivamente al turista (organización que realizarán corporaciones oficiales o privadas), el incremento turístico será de los más acusados y remuneradores. Y si así ocurre, que no de otra manera ha de ser, no es tampoco aventurado creer que Llano de Maja con sus edificaciones ha de ser de los lugares más visitados, concurridos y estables de la Región.


Finaliza este concienzudo estudio para construir esta edificación, aportando una serie de informaciones publicadas en los medios diarios del momento en los que el responsable del mismo nos recuerda que en "La Prensa",  el distinguido periodista Jacinto Terry refleja en sendos artículos titulados "Lejos del Teide" y "Aproveche lo que no se puede imitar", después de vivir largos años en Barcelona, expresando la convicción del inmenso tesoro que constituye el Teide para la atracción turística del mundo, y aboga que sin más pérdida de tiempo se faciliten los medios para que todos los forasteros puedan llegar rápida y cómodamente hasta su cúspide de igual manera, dice, que en Cataluña se va al Tibidabo o Montserrat, o se utiliza el trasbordador aéreo sobre la bahía, sin otra finalidad que las de pasar unas horas agradables.

Todo lo cual condiciona al empresario Antonio Joan Olivera a solicitar al ayuntamiento la concesión de los terrenos necesarios para construir, en el Llano de Maja, uno o varios edificios con el fin de destinarlos a Restaurante, Hotel y Casino, habiendo acordado la Corporación Municipal, en sesión de 3 de julio de 1933, acceder a lo pretendido con las condiciones que la misma ha fijado, siempre que merezca, como es de esperar , la aprobación del Gobierno. La causa general de este movimiento es la carretera al Teide, que está bastante adelantada y que urge terminar el año próximo, en lo que el Cabildo ha de poner, sin duda, especial empeño. Como complemento de ella y de sus inmediatos beneficios, serán el funicular para la rápida ascensión a la cima del volcán, la construcción de los dos refugios proyectados en Las Cañadas y la reparación y vigilancia del que hoy existe en Altavista, indispensables para el descanso de los viajeros.

Por consiguiente, precisa que todos nos interesemos en la pronta realización de dichas obras y mejoras ya que tan poderosamente han de contribuir al futuro bienestar y engrandecimiento de Tenerife; finaliza el resumen de los artículos publicados.


El ayuntamiento villero  llegó entonces a la conclusión de que el Llano de Maja "era un erial, sin vegetación forestal e inapropiado para cultivos permanentes", pero ceder el solar para un complejo hotelero "sería beneficioso por crear puestos de trabajo y facilitar el desarrollo del turismo".
Se acordó arrendarlo  por 100 pesetas anuales durante 42 años. Un año después, en 1934, el ayuntamiento acordó que "las laderas y el cerro que dan frente al Llano de Maja también se pudieran fabricar". En junio de 1934, el Cabildo interviene y solicita parte de la finca para construir allí un albergue-refugio con una subvención del Patronato Nacional de Turismo y el empresario catalán le cede parte del terreno. Ninguno de los dos proyectos se hizo.

En una entrevista al periódico HOY, de 28 de febrero de 1934, Antonio Joan agradece a los señores don Nemesio López Sola, el  guía y compañero en aquellas montañas; al arquitecto don José Blasco, técnico de comprensión finísima; a don Andrés Zurita, entusiasta propugnador del turismo en Tenerife, y otras muchas personas como a Maximino Acea, don Rafael Calzadilla, don Fernando Franquet y al Excmo. Ayuntamiento de la Villa de la Orotava, en todos los cuales encontró el apoyo y entusiasmo más decidido.

El catalán no solo imaginó todo lo referido sino que lo aumentó con canchas de tenis, campo de golf, piscinas y jardines, en una política turística bien encauzada acoplada a la hospitalidad y llaneza de nuestro pueblo en un turismo estable de varios días, convirtiendo el lugar en una estación invernal al estilo de Font Romeu, Rayat, Sulsitz y tantas otras.

El Teide y su contorno geográfico ha sido históricamente apetecido para la creación de distintas obras disparatadas que, afortunadamente, nunca llegaron a realizarse. Desde la búsqueda de oro y minerales preciosos,  a partir del mismo  siglo XV llegando hasta el XX, a la creación de un aeropuerto en Las Cañadas, a una estación de dirigibles alemanes o del proyecto de un ferrocarril, en 1912,  que en tres horas trasladaba a los usuarios desde Santa Cruz capital a Las Cañadas del Teide.

sábado, 7 de diciembre de 2019

Agustín Delgado: un canario en la conquista de América.

por Melchor Padilla



Lo que Delgado hizo, por entero

no puede recitar la pluma mía,
pues cierto me parece que no miento
si digo que haría más que ciento.
Juan de Castellanos

En el descubrimiento y posterior colonización de América, las Islas Canarias tuvieron un papel fundamental. Su situación geográfica las convirtió desde el principio en escala obligada para las distintas expediciones que cruzaron el Atlántico a partir de finales del siglo XV. Aquí podían proveerse no solo de agua y suministros sino también de tripulantes para las naves y gente de armas para la conquista. Sirva como ejemplo la expedición de Magallanes de la que celebramos este año el quinto centenario y su recalada en Tenerife, donde se proveyó de bastimentos, brea y también embarcó a algunos miembros para la tripulación de las distintas naos. Como afirma Pérez Vidal  La mayor parte de (…) canarios que en la primera mitad del siglo XVI pasó al Nuevo Mundo debió de estar integrada por marineros y soldados, gente esforzada de lucha y conquista.Uno de estos esforzados soldados fue, sin duda, Agustín Delgado del que Cioranescu nos dice que“es uno de los pocos conquistadores que han merecido solo elogios e inspirado respeto, dejando tras de sí, en la tradición histórica, una imagen decididamente positiva

Los autores no se ponen de acuerdo acerca de sus orígenes. Analola Borges afirma que “de su vida en el archipiélago no tenemos noticias” pero cita a Millares Torres para afirmar que sería hijo de Inés González y, por lo tanto, nieto de Pedro Maninidra, uno de los guayres o capitanes de Telde y hermano del guanarteme de Gáldar Tenesor Semidán.

Indígenas grancanarios segun Torriani (1588)

Es posible, no obstante, que la línea de ascendientes de nuestro personaje sea algo más compleja pues sería descendiente, también según Cioranescu, de Bentaguayre, guanarteme de Telde. Su hija, bautizada como Catalina, fue madre de Juan Delgado quien formó parte de la fuerza de canarios que intervino en la conquista de la isla de Tenerife quedándose a vivir allí. Casado con María Fernández recibió datas de tierra. A su muerte en 1501, el Adelantado concede, por méritos de su padre, tierras en Taoro a un hijo suyo Agustín Delgado quien contraería matrimonio con Inés González Maninidra, descendiente de Soront Semidan, padre de Tenesor Semidan (Fernando Guanarteme) y de Pedro Maninidra de quien sería nieta pues su padre Miguel González, otro indígena grancanario, casó con Inés Maninidra, hija de aquel. 

Nacido en Tenerife era, pues, descendiente de lo que podemos considerar la nobleza indígena grancanaria que, tras la conquista de la isla por los castellanos, intervino de forma decisiva en las conquistas de La Palma y Tenerife formando parte de las tropas del Adelantado Alonso Fernández de Lugo.

Hay evidencias de que Delgado participó en una expedición a la costa de África en 1527 en busca de esclavos y botín, capitaneada por el segundo adelantado Pedro Fernández de Lugo. Antes de partir hizo testamento a favor de su hijo Juan y de otro por nacer que recibiría el nombre de Miguel. En 1531, y al parecer como parte de los preparativos para su viaje a América, vendió algunas tierras en La Matanza de Acentejo.
 
Tenemos noticias de su papel en la conquista de lo que hoy es el oriente venezolano gracias a la obra Elegía de Varones Ilustres de Indias escrita por el explorador, militar, cronista y sacerdote español Juan de Castellanos y publicada en 1589. Esta extensa composición poética relata con minuciosidad la colonización del Caribe y los territorios que actualmente forman las repúblicas de Colombia y Venezuela. En ella glosa las figuras de algunos de los conquistadores que participaron en la conquista y entre ellos destaca la figura de Agustín Delgado, cuyas acciones son objeto de alabanza. La profesora Analola Borges publicó, con motivo del homenaje rendido a don Elías Serra por la Universidad de La Laguna en 1970, un estudio pormenorizado de las citas referidas a Delgado en la obra de Castellanos.
Según Cioranescu, y en contra de lo que se pensaba, no debió de embarcar con la flota de Ordaz al paso de esta por Tenerife sino que lo hizo con la de Diego de Silva y los cien hombres reclutados en las islas por Alonso de Herrera. En América participó en la exploración del Orinoco junto a Ordaz que lo nombró capitán de Paria. Junto con Sedeño pasó a la conquista de la isla de Trinidad. 

Vista parcial de El Morro de Lechería.
El sucesor de Ordaz, Jerónimo de Ortal, lo nombró general de las tropas confiándole la defensa de la costa venezolana de Maracapana donde contribuyó a fundar la población de San Miguel de Neverí que tuvo casi un carácter simbólico pues fue abandonada prontamente debido a las disensiones internas y a los problemas con los indios. Ocupa en la actualidad su lugar la localidad turística de Lechería en el estado Anzoátegui.

Aliado con uno de los caciques de la zona le ayudó a vencer a sus enemigos pero cuando regresaba al campamento de Ortal para preparar una expedición en busca de las riquezas del río Meta, fue retado por un indio que le lanzó una flecha emponzoñada de cuya herida falleció a las pocas horas en el año 1536. Este descendiente de aborígenes canarios no mereció más que elogios del poeta Castellanos quien refiriéndose a Delgado no duda en afirmar
“en quien podré deziros que cabía / urbanidad, valor y valentía.”

BIBLIOGRAFÍA
BORGES, Analola. Semblanza del general Agustín Delgado, héroe de la conquista indiana. En Homenaje a Elías Serra Rafols. ULL. 1970.
CASTELLANOS, Juan de. Elegía de Varones Ilustres de Indias. Madrid. 1589. 
CIORANESCU, Alejandro. Diccionario Biográfico de Canarios Americanos. Santa Cruz de Tenerife. 1992.
MILLARES TORRES, Agustín. Historia General de las Islas Canarias. Las Palmas de Gran Canaria, 1893.
PÉREZ VIDAL, José. Aportación de Canarias a la población de América. Su influencia en la lengua y en la poesía tradicional. Anuario de Estudios Atlánticos, nº 1. 1955.

martes, 12 de noviembre de 2019

El "Pendón de la Conquista" de Tenerife

por José Manuel Erbez


En el Salón de Plenos del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna  se conserva una de las piezas vexilológicas más importantes de la Historia de Canarias. Se trata de un lienzo al que tradicionalmente se ha venido a denominar como "Pendón de la Conquista de Tenerife", aunque tal denominación, como veremos, no responde en absoluto a la auténtica naturaleza de este objeto. Pero precisamente ese nombre ha sido la causa de que el mismo haya sido objeto de una agria polémica.

"Pendón de la Conquista"
Para comenzar, vamos a hacer un recorrido por los testimonios que nos transmiten las fuentes históricas acerca de pendones y otras enseñas que pudieran tener algo que ver con el objeto que nos ocupa.

Entre finales de 1495 y mediados del año siguiente se culmina la conquista de Tenerife por las tropas castellanas al mando del Adelantado Alonso Fernández de Lugo, considerándose tradicionalmente el 27 de julio de 1496, día de San Cristóbal, como la fecha oficial de finalización de la conquista. Sin embargo, no se conservan testimonios contemporáneos que hagan referencia al uso de algún pendón o estandarte en concreto durante la campaña militar.

Pero sabemos que en 1505, en la Proclamación de Juana como Reina de Castilla, Alonso Fernández de Lugo mandó sacar de la iglesia de la Concepción un pendón que tenía castillos, leones y una granada; es decir, se trataría del pendón real que solía usarse en las proclamaciones reales, sin que pueda saberse con certeza si estuvo presente en la Conquista o si fue confeccionado después de su finalización.

El 23 de marzo de 1510 la Reina Juana concedió al Concejo de La Laguna "armas para que pusiese en sello y pendón", aunque no existe constancia de si efectivamente llegó a ponerse el escudo en algún pendón o bandera, si exceptuamos la bandera del Regimiento de Milicias Provinciales de La Laguna que se conserva en el Museo Histórico Militar de Canarias de Santa Cruz de Tenerife, donde dicho escudo remata los brazos de la Cruz de Borgoña.
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En 1561, entre las enseñas que recibe el Alférez Mayor Francisco de Valcárcel, figura el "estandarte real", de tafetán rojo y punta larga, que tenía de una parte la imagen de Ntra. Sra. de Candelaria y de la otra las armas reales. También recibió el guión real, con las armas de Castilla bordadas en oro, plata y seda, con guarnición amarilla; este último escudo podría ser el que aparece en la esquina del "Pendón de la Conquista", como veremos más adelante.

En 1569 se documenta la procesión del Pendón Real en la festividad del 27 de julio:

“… Dixeron: qe. Porque. N. S. fué servido qe. el día de la festividad de Sn. Cristóbal fuese ganada esta Ysla pr los cristianos conquistadores a los naturales infieles de ella, e reducida al conocimiento del verdadero Dios; en reconocimiento, se ha acostumbrado qe. el Alferes general de esta Ysla saque dicho día el Pendón real e vaya con él en la procesión y porque. ha habido algunas diferencias entre los Beneficiados sobre de cual Iglesia ha de salir, y pa. evitar dichas discusiones, se ha acordado qe. dicho Pendón no vaya a la procesión, sino que se saque dicho día, pr la tarde, de las Casas del Ayuntamiento y traiga pr. la ciudad con decente autoridad, y vayan a las casas del Alférez gral, después de medio día, la Justicia y Regto., y le lleven a las casas del Cabo. y allí reciba dicho Pendón de mano del Gobernador e recibido, salgan de las casas del Ayunto. y se pongan todos a caballo con toda la gente principal e Caballería de la Ciudad, e vayan con la orden y delante vayan las trompetas y atabales, luego los alguaciles, y tras de ellos toda la caballería y después los capitulares, qe. no fuesen regidores, e luego siga el Cabildo, contando desde el Personero y Alcalde mayor e luego los Escribanos, e luego los Jurados e detrás de ellos los Regidores pr. su antigüedad e a la postre, dicho Alferes mayor con el Pendón real, al cual lleven en el medio, el Gobernador e Regidor dcano y delante, del Pendón real, vayan dos Reyes de Armas con sus cotas y mazas, y de esta manera pr. su orden, vayan primero a la Ermita de San Cristóbal y hagan allí oración, y luego paseen por las calles principales de la ciudad, y vayan a las casas del Cabildo, donde dicho Pendón se ponga a una ventana, qe. salga sobre la plaza, y los caballeros se regocijen en dicha plaza, jugando cañas y otros géneros de regocijos”1

A partir de ahí parece existir un largo silencio en la documentación. La primera vez que encontramos la mención de un vexilo en relación con la conquista de la isla es en 1760, en las Memorias de Lope Antonio de la Guerra y Peña2, quien, al referirse a la celebración por el Ayuntamiento de la festividad del 27 de julio, dice: Házela [la fiesta] alternativamente en las dos Iglesias parroquiales [...] i lleva el Alférez Mayor el Real Estandarte, que se levantó en la conquista. Esta misma idea es luego recogida por José de Viera y Clavijo en sus "Noticias de la historia general de las Islas de Canaria"3 (publicada entre 1772 y 1783). Tras describir la rendición de los jefes guanches dice: Concluida la solemne Misa [...] se entonó el Te Deum. Y tomando Don Alonso Fernandez de Lugo el Real Estandarte de la Conquista, le tremoló, diciendo por tres veces en voz alta: TENERIFE POR LOS CATHOLICOS REYES DE CASTILLA Y DE LEON. Y más adelante indica en nota: Esta memoria se repite anualmente el 27. de Julio, en cuyo dia celebra la Ciudad de la Laguna á su Patrono titular San Christoval, saliendo en cuerpo á una de sus Parroquias, y llevando el Alferez Mayor el Real Pendon que sirvió durante la Conquista de Tenerife.

De este texto se deduce que el Adelantado simbolizó el final de la conquista -con el sometimiento de los aborígenes- mediante el tremolado del Real Estandarte, una práctica común en la época, y que dicho estandarte era sacado en procesión cada 27 de julio para conmemorar aquel evento. Sin embargo, nada nos dice del aspecto que tendría aquella enseña. En cualquier caso, parece evidente que en el siglo XVIII estaba más o menos arraigada la idea de que el estandarte o pendón real conservado en el Ayuntamiento (cualquiera que fuera su aspecto) era el mismo que encabezó la conquista.

La costumbre de sacar el pendón en procesión debió mantenerse durante el siglo XIX, ya que el 10 de febrero de 1909 se le concedieron honores de infante, y el 17 de julio de 1913 el Alcalde de La Laguna comunicó al Capitán General de Canarias que se había decidido sacarlo en procesión, información esta que puede significar la reanudación de esta costumbre quizás interrumpida durante algún tiempo por razones que desconocemos. Algunos años después, el 2 de agosto de 1920, el Ayuntamiento de La Laguna institucionalizó la procesión del Pendón, alegando que venía haciéndose de forma tradicional. Lo curioso es que este acontecimiento siguió desarrollándose incluso durante la II República, hasta el punto de que el 20 de septiembre de 1931 el Ministro de la Guerra, Manuel Azaña, autorizó honores militares.

Durante los años del franquismo no parece haber novedades sobre este asunto, pero con la llegada de la democracia sale a la luz un independentismo hasta entonces clandestino y que en gran medida encuentra su justificación histórica en la reivindicación de los aborígenes como los auténticos antepasados del pueblo canario actual. Según esa visión, los canarios no deben celebrar la conquista, ya que ello supone celebrar su propia derrota, y por tanto los elementos asociados a la conquista, como el pendón, son símbolos de sometimiento y opresión.

A lo largo de los años noventa se fueron haciendo frecuentes los actos de protesta contra el pendón por parte de grupos independentistas, normalmente con escasa participación pero con bastante repercusión mediática. Aunque las protestas iban dirigidas contra el acto en su conjunto, se manifestaban gráficamente en el rechazo al pendón como símbolo de la conquista. Esto se manifestaba gráficamente en unos dibujos que mostraban una representación convencional de un pendón (sin ningún parecido con el real) bajo una señal de prohibición.

El 29 de julio de 2003, a raíz de unos incidentes especialmente sonados, con intervención policial saldada con varias detenciones, se creó una “Comisión para el estudio del papel protocolario e institucional del Pendón de la Conquista”. En junio de 2004 la comisión presentó su dictamen, en el que recomendaba que dejara de ser sacado en procesión el 27 de julio, dado que no tenía nada que ver con la Conquista. Recomendaba que, en su lugar, se sacara "el escudo", lo que en la práctica significa la bandera. Esta recomendación fue aprobada por el Pleno el 8 de julio de 2004. La decisión no satisfizo ni a los independentistas, ya que de todas formas se siguió celebrando la Conquista, ni a otros ciudadanos, que constituyeron una asociación para la defensa del patrimonio y promovieron la declaración del Pendón como Bien de Interés Cultural por parte del Cabildo Insular, objetivo que consiguieron el 25 de mayo. 


El 13 de julio de 2006 el PP (que apoyaba mediante un pacto de gobierno a Coalición Canaria) presentó una moción en el Ayuntamiento para que el Pendón volviera a salir, con el argumento de que al no ser de época de la Conquista no era un símbolo de la misma; la moción fue aprobada y aquel año salió, pero al año siguiente (23 de julio de 2007) Coalición Canaria (ahora con mayoría absoluta) presentó una contramoción y volvió a quedarse sin salir el 27 de julio. A partir de entonces, el pendón sólo sale el 14 de septiembre, en la procesión del Cristo de La Laguna, como símbolo de la vinculación de la Monarquía con la hermandad encargada de la custodia de esta imagen. Además, durante los días alrededor de esa fecha, en que se celebran las fiestas locales, varios rincones de la ciudad son engalanados con banderas municipales  En cambio, el 27 de julio ya no sale ni el pendón ni el escudo ni la bandera, quedando los actos en un breve desfile de los miembros del ayuntamiento desde las casas consistoriales hasta la iglesia del Convento de las Catalinas, donde se celebra una misa.

Hasta aquí los hechos vinculados con el pendón y su polémica. Pasaremos ahora a describirlo.

Se trata de un paño de damasco de seda natural, rojo, decorado con flores de loto, de aprox. 1,55 x 2,54 m. Fue restaurado en 1982. En el centro lleva un escudo bordado con las armas reales, entre las que figura el escusón de Portugal, lo que nos permite datarlo entre 1580, fecha de la incorporación a la Corona española de Portugal, y 1684, en que desaparece el escusón de las armas reales (quizá un poco más tarde, por el retraso en la llegada de noticias a Canarias) El conjunto va rematado por corona real cerrada de cinco medios arcos (modelo bastante frecuente en época de los Austrias) y rodeado por el collar del Toisón de Oro.

Escudo central y reconstrucción aproximada.

Por otra parte, en la esquina superior derecha figura otro escudo donde aparecen los cuarteles de Castilla, Nápoles, Aragón y León. Esta disposición, no muy frecuente, corresponde a las armas de Fernando el Católico como Rey de Nápoles, lo que permite datarlo entre 1504 (cuando recibió dicho reino por su matrimonio con Germana de Foix) y 1516, fecha de su muerte. Por lo tanto, ninguno de los dos escudos se corresponde con la época de la conquista de Tenerife.


Escudo de la esquina y reconstrucción.
De este análisis se concluye que ni la pieza en su conjunto ni ninguna de sus partes datan de época de la conquista de Tenerife por Castilla. Sin embargo, es evidente que los escudos que en ella se muestran tienen una considerable antigüedad, y probablemente pertenecieron a sendos pendones reales, las insignias que en el Antiguo Régimen representaban la autoridad del Monarca sobre sus territorios y sus súbditos. Por tanto, el pendón conservado en el Ayuntamiento de La Laguna es una pieza de incalculable valor histórico, símbolo de la vinculación de Tenerife a la Monarquía española, con lo que ello pueda tener de positivo o negativo para cada cual.

Para finalizar, digamos algo más con respecto al escudo de La Laguna, ya que, como hemos visto, en su momento se planteó como una especie de alternativa al Pendón. Como se ha dicho más arriba, el 23 de marzo de 1510 la Reina Juana concedió al Concejo de La Laguna "armas para que pusiese en sello y pendón":

... e por la presente vos doy por armas el angel San Miguel armado con una lana e una vandera en la una mano e un escudo en la otra e debaxo puesta una breña de que sale del alto della unas llamas de fuego que se nombra teydan e un león a la una parte de dicha breña e un castillo a la otra e debaxo de dicha breña la dicha ysla de thenerifee en campo verde a la mar alderredor e todo ello puesto en un escudo en campo amarillo con unas letras amarillas por la orla en campo colorado que dize Michael arcangel beni ym adjutorium populo Dei thenerifee me fecit, segund va pintado en esta mi carta en memoria de que la dicha ysla de thenerifee se ganó día de San Miguel por el dicho Adelantado...


Al respecto, es curioso leer lo que dice el dictamen de 2004:


Es precisamente en este escudo, donde se encuentra no solo el primer signo de identidad de La Laguna, sino incluso donde se encuentra representada la nueva concepción de ciudad criolla y mestiza que caracterizará a las futuras fundaciones españolas. Junto a los emblemas de Castilla y León, a cuyo reinado se incorporan las Islas Canarias, se encuentran representadas las culturas Guanche y Castellana por medio de dos símbolos religiosos como son el Teide, denominado Echeyde por los guanches, que no solo era la morada de un espíritu maligno al que denominaban Guayota, sino que además era su montaña sagrada que tenía la función de sostener el mundo superior (el cielo) y el inferior (la tierra), y por otro lado, en la esquina superior izquierda se encuentra San Miguel Arcángel.
Por lo tanto, el escudo de La Laguna debe ser entendido como el símbolo que representa en la isla de Tenerife el mestizaje de dos pueblos y dos culturas, la guanche y la castellana, tal como se puso de manifiesto desde el mismo momento de la fundación de la Villa.

Sin embargo, la interpretación que hacen algunos historiadores, como Miguel Ángel Martín Sánchez5, es que la presencia de San Miguel pretende identificar la victoria de Alonso Fernández de Lugo sobre los guanches con la del Arcángel sobre las fuerzas del Mal. De ninguna manera se trata de poner en pie de igualdad dos culturas, la guanche y la castellana, sino que la segunda es "el pueblo de Dios", como claramente indica el lema de la bordura: MICHAEL ARCANGELE VENI IN ADJUTORIUM POPULO DEI THENERIFE ME FECIT [Miguel Arcángel ven en ayuda del pueblo de Dios, Tenerife me hizo6]

Por lo tanto, por muy buena voluntad que queramos echarle, no hay más remedio que reconocer que el escudo de San Cristóbal de La Laguna (y de la isla de Tenerife, ya que el mismo, con ligeras variaciones, es usado por el Cabildo Insular) simboliza la victoria de un pueblo, el castellano, sobre otro, el guanche, con lo que ello llevó aparejado de desaparición violenta de una cultura y su sustitución por otra. Pero este hecho puede ser entendido en la actualidad como una catástrofe de la que lamentarse y exigir venganza en forma de independencia, o como un acontecimiento histórico irreversible que, a pesar de todos los aspectos negativos que pueda contener, significó el nacimiento de la sociedad y la cultura canarias tal como hoy la conocemos.

Notas:

1.     Libro de Actas Capitulares del Cabildo. Oficio Primero, Libro 12, folio 129. (1563-1570) -Sesión de 23 de Julio de 1569- (Archivo Municipal de La Laguna)
2.     GUERRA Y PEÑA, Lope Antonio de la. Memorias: Tenerife en la segunda mitad del siglo XVIII. Las Palmas de Gran Canaria: Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 2002
3.     VIERA Y CLAVIJO, Joseph de. Noticias de la historia general de las Islas de Canaria. Santa Cruz de Tenerife: Idea, 2004
4.     Real Cédula conservada en el Archivo Municipal de La Laguna
  1. MARTÍN SÁNCHEZ, M.A. La imagen de San Miguel en el escudo heráldico de La Laguna: un programa político ilustrado en sentido cristiano. Cuadernos de Arte e Iconografía. Tomo IV, nº 8, 1991
  2. La inscripción del escudo corrige los errores ortográficos contenidos en el documento original. Por otra parte, parece que Thenerife me Fecit sería el lema o divisa del Adelantado Alonso Fernández de Lugo, al que, efectivamente, Tenerife le "hizo" un hombre poderoso.